Las cuentas claras en el Onomástico de San Juan de Pasto

En rueda de prensa celebrada este lunes 8 de septiembre, en el despacho del alcalde Nicolás Toro Muñoz, se entregaron algunas cifras sobre la celebración.

En primer lugar, se resaltó el comportamiento ciudadano durante las actividades programadas por la administración. No hubo hechos que lamentar y la conducta del público fue ejemplar durante los siete días que duró el festejo.

Según el coronel Hernando Calderón, comandante de la Policía Metropolitana de Pasto, no se registraron riñas, lesionados ni heridos relacionados con el Onomástico. De igual forma, se reconoció el trabajo articulado con el Ejército Nacional, que contribuyó a la seguridad y tranquilidad de los asistentes.

En cuanto a la inversión destinada a las actividades culturales, artísticas, musicales y de emprendimiento, se informó que los recursos se gestionaron a nivel nacional a través del Ministerio de Cultura y Fontur, con el apoyo de la Gobernación de Nariño y la Alcaldía de Pasto. Es decir, un esfuerzo tripartito que, sin duda, deja a Pasto bien posicionada en el escenario nacional como una de las capitales donde se pueden realizar, sin mayores inconvenientes, eventos masivos.

Y no solo brillaron los espectáculos de tríos, el Galeras Rock y otras expresiones musicales, como la salsa; también las artesanías y el turismo tuvieron un lugar destacado en diferentes escenarios. El sector hotelero, por ejemplo, fue uno de los más beneficiados con esta semana de jolgorio, pues según cifras oficiales la ocupación hotelera alcanzó el 85 %.

Otro gremio favorecido fue el del transporte público, que se reactivó gracias a la gran afluencia de público en cada jornada. De igual manera, los restaurantes cercanos a los lugares de las actividades registraron un aumento en la demanda, al igual que, aunque en menor medida, los vendedores ambulantes.

Así las cosas, el impacto para la ciudad es positivo. No obstante, para algunos sectores sigue siendo motivo de preocupación el costo total de la celebración, que, según el alcalde Nicolás Toro Muñoz, asciende a un poco más de \$3.000 millones. Cabe destacar que la administración local aportó el 30 % y el 70 % restante fue cubierto entre la Gobernación de Nariño y el Gobierno Nacional. Sin embargo, más allá de las cifras, lo relevante es el impacto que generan estas celebraciones para una ciudad como Pasto, que demuestra un gran potencial para desarrollar diferentes tipos de actividades empresariales y comerciales, siempre que exista buena planeación, disposición y esfuerzo colectivo.

En ese orden de ideas, y tal como se manifestó al alcalde de Pasto, Nicolás Toro, Nariño requiere con urgencia un centro de convenciones que permita programar actividades de gran convocatoria. Este mismo interés lo comparte el gobernador del departamento, Luis Alfonso Escobar Jaramillo, quien ya adelanta conversaciones interinstitucionales para, en conjunto con la alcaldía y la empresa privada, cristalizar este proyecto. Pasto y Nariño tienen todo para salir adelante; lo que falta es visión macro, gestión y asociatividad en torno a objetivos comunes. Ese camino está en construcción y, como ciudadanía, hay que apoyarlo.

Loading

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *