La salud sigue en crisis en Nariño

*Imagen de referencia/Pixabay

“Si en el país llueve, por acá no escampa”. En el transcurso de la presente semana, tres hechos importantes reflejaron la situación actual de la salud en el departamento.

El primero de ellos consiste en la dificultad en la entrega de medicamentos y en la atención en condiciones dignas a los afiliados al magisterio de Nariño y a sus respectivas familias; por lo cual un número importante de delegados viajó a Bogotá en busca de soluciones oportunas.

Según el profesor Gerardo Coral, presidente de SIMANA, el miércoles 11 de agosto se reunieron en la capital con directivos de La Previsora, entidad prestadora, contando además con el respaldo de FECODE. En dicho encuentro, los 21 delegados expusieron la problemática existente y presentaron sus peticiones para mejorar el servicio de salud del gremio de los educadores.

De acuerdo con la información suministrada a Ecos de Pasto por el directivo docente, se logró que la Fiduprevisora girara recursos importantes a Proinsalud, que por falta de pago había suspendido provisionalmente el suministro de medicinas a los usuarios dedicados profesionalmente a la pedagogía. En ese orden de ideas, por lo menos por ahora, nuevamente se habilitó este servicio.

Gerardo Coral, insistió en la importancia de cumplir con los pagos respectivos a las instituciones prestadoras de salud, para que estos traumatismos no se repitan en la región. “Cuando defendemos la salud, defendemos la vida”, concluyó.

Por otra parte, la Fundación Hospital San Pedro anunció la suspensión en la atención a los afiliados de la Nueva EPS a partir del 19 de agosto. La decisión obedece, según información oficial, al incumplimiento reiterado en los pagos por parte de la empresa prestadora de salud, dejando a cientos de usuarios seriamente afectados en sus tratamientos y citas con profesionales especializados.

Y para sumarle otro capítulo a esta “novela”, se registraron protestas por parte del sindicato de trabajadores del Hospital Universitario Departamental de Nariño, quienes argumentaron un posible despido masivo de funcionarios que actualmente tienen contratos por prestación de servicios. Sin embargo, el gerente del sanatorio, Antonio José Vieira, en rueda de prensa aclaró que no se tiene contemplado el despido del personal de la salud y que, por el contrario, se ha previsto vincular formalmente al menos a 300 funcionarios con todas las prestaciones legales que ordena la norma.

Vieira, afirmó que siempre ha existido un canal de diálogo abierto con todas las partes involucradas e invitó a quienes, por dos días, participaron de las manifestaciones para que cesen las vías de hecho y se llegue a consensos. También llamó a la cordura ante un caso de supuesta agresión de un ex trabajador del hospital hacia uno de los vigilantes, quien simplemente cumple con el deber de prestar seguridad a la institución.

El alto directivo reconoció, además, el derecho a la protesta, pero dentro del respeto hacia los trabajadores que no participaron de esta iniciativa. Así las cosas, no es alentador el panorama para la salud en Nariño, situación que ha generado reacciones desde diferentes sectores políticos que instan al gobierno nacional a emprender un camino hacia una reforma del sector salud, pero que sea concertada con la academia, los profesionales, las empresas administradoras y las instituciones prestadoras, como una política de Estado libre de ideologías que polarizan.

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