Copyright 2018 - Ecos de Pasto

Bienvenidos

 

Por: Erasmo Escobar Santander.

 

Año tras año, la historia parece repetirse las estadísticas de los primeros días de diciembre dan una luz de esperanza, creemos entonces que el mensaje ha causado efecto en la mayoría de la población nariñense; pero esa dicha solo dura hasta el 7, noche de velitas, noche de la Inmaculada Concepción.

 

Por más esfuerzos que hacen las autoridades, hay quien venda y quien compre pólvora, no se entiende cómo, ni cuando almacenan los artefactos explosivos que luego ofrecen al desprevenido ciudadano en semáforos, en algunas tiendas de barrio, o simplemente en las calles; lo grave es que hay oferta y demanda.

 

Para la fuerza pública, a pesar de su disposición y el despliegue de operativos en puntos estratégicos, no es posible controlar las 24 horas todas las entradas del municipio de Pasto, y de otras localidades del Departamento, ni revisar minuciosamente vehículo por vehículo, y de eso se aprovechan algunas personas que camuflan los pirotécnicos en cargamentos de frutas, maletas con doble fondo, muebles, caletas, en fin, se las ingenian para transportar sin ninguna medida de seguridad estos elementos.

 

Cabe anotar que hasta la fecha se han incautado más de 500 kilos de pólvora, sin embargo, ya se tienen noticias de lesionados con  materiales detonantes; el Instituto Departamental de Salud de Nariño, dio a conocer de manera preliminar los casos reportados de los que se tiene conocimiento de manera oficial.

 

Dos menores de edad en Tumaco, (1 de diciembre) y un adulto, un menor en el Municipio de La Unión, (7 de diciembre),  y un mayor de edad en Pasto, en la noche de las velitas, resultaron quemados con pólvora. El slogan “Ilumina la vida, vívela sin pólvora”, se queda pequeño ante la terquedad, la irresponsabilidad y el descuido de la gente.

 

En muchas ocasiones hemos sido testigos como la ingesta de bebidas embriagantes, sumada a la falta de conocimiento, y la inconciencia al manipular fuegos artificiales, han dejado marcadas de por vida a personas que han sido víctimas de la onda explosiva, graves quemaduras, mutilaciones, pérdida parcial de la audición o la visión, cicatrices e incluso la muerte, hacen parte de las frías estadísticas de otros años; que no quisiéramos se registren en el 2017.

 

Pero tristemente, y escudados en una “tradición”, los nariñenses seguimos padeciendo una realidad difícil de cambiar, hasta que no pase en nuestros hogares, creemos que eso solo se ve en la televisión, o se lee en los periódicos y redes sociales. Esperemos que fechas tan especiales que van del 16 al 31 de diciembre, por lo menos podamos decir que no hubo más lesionados.

 

Nos queda mucho que aprender y trabajar, para erradicar la mala costumbre de utilizar pólvora en las fiestas de navidad; que demás de ser altamente contaminante, es muy peligroso para quien no tenga la pericia en el manejo de explosivos y para quienes estén cerca,  ya que pueden resultar quemados en un segundo.

 

Las autoridades han dispuesto 2 líneas telefónicas, para denunciar lugares donde se fabrique, almacene, o expenda pólvora. El 123, y el celular: 321 394 34 25. Habilitadas las 24 horas, además ofrecen recompensas para quien de aviso oportuno, bajo absoluta reserva.

 

Seguiremos en campaña, para evitar que la lista de quemados aumente en esta navidad, ojalá podamos vivir en paz y armonía estas fiestas tan significativas, y que la alegría no se convierta en tragedia para nuestras familias, por eso insistimos en no utilizar pirotecnia. Que la frase: “Ilumina la vida, vívela sin pólvora”, no solo se quede en palabras, sino que se ponga en práctica en nuestros hogares.

f t g m

parrilla